jueves, 31 de julio de 2014

Cambios

Les dije que me iba.

Me voy porque ya estoy un poco cansada (muy cansada) de la maldición de esta ciudad.
Esta ciudad que maltrata y encanta. Alguna vez leí que era como un novio malo y guapo, de esos de los que estás perdidademente enamorada pero que no deja de agredirte cada vez que puede. De esos que se disculpan para que vuelvas a quererlos y que te enredan con sus encantos cosmopolitas y su no tan falsa poesía.

En fin... Así es la ciudad de México, tremenda hermosa y violenta. Tan matizada que resulta absurdo.

Necesito un respiro. Necesito un par de maletas y una caja donde milagrosamente quepan mis libros. Empacar no será tan difícil, he aprendido a deshacerme de las cosas que ya no me quedan, que ya no sirven, que le van mejor a alguien más... A viajar ligero pues.

Hace un año me casé con mi mejor amigo, con el amor de mi vida. Ha sido un año ajetreado y lleno de acomodos, con momentos sorpresivos e inimaginables, con molestias diminutas que se arreglan hablando. El matrimonio ha sido divertido y complejo, nos adaptamos, nos reconocemos a diario y en lo cotidiano nos encantamos el uno al otro. De esto no se huye, no es como cuando te peleabas y te ibas a tu casa y dejaban de hablarse por tres días. Esto no se destruye, se construye, y ese es el secreto.

Hacemos trámites, firmamos un montón de cosas, perdemos y encontramos documentos. Puf! Los trámites ponen a prueba la paciencia de un Santo. Café, mucho café y una buena silla, eso me ha sido útil para meterme en los complejos caminos de la mudanza. Al final creo que todo será para mejorar, un poco al menos. Al menos para cambiar de aires una brevedad.

Hablo de todo, porque parece que eso es lo que se hace en estos días. La información se nos chorrea por los ojos y ordenar las ideas parece más complidado. El lenguaje se nos modifica en la cabeza, entendemos que muchos no leerán más de 140 caracteres, muchos otros no le pondrán play a un video de 3 minutos porque se les hará muy largo. (Suspiro)

Nuestra atención moderna es terrible. nuestras habilidades comunicactivas se entorpecen con las redes sociales. Parece que todo está al revés y entonces, me doy cuenta de que sigo saltando de un tema a otro. Prometo buscar más orden en mis posts venideros, prometo que tendrán más sentido... Tal vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario